SANGRE AZUL.
-Gefiscal Hervás, campeón y clasificado para jugar en Nacional B.
"¡Tiene miedo, Alcuéscar tiene miedo!". Era el grito de los aficionados hervasenses que cogían el autobús junto a sus jugadores camino de Coria. Gefiscal Hervás tenía un objetivo: la victoria y el ascenso a la categoría Nacional B. El último rival que podía evitar el objetivo plateado al inicio de la temporada era el conjunto alcuesqueño.
Un viaje en autobús y con los miembros del equipo siempre se vive de la misma forma, recuerdos de partidos lejanos, más cercanos y muy próximos. Este partido muy próximo en el tiempo, pero pasado, era el que enfrentaba al equipo de Hervás contra Zarza de Granadilla, donde el conjunto azulón consiguió el pase a la final tras un partido trabado, físico y bronco en todas las facetas del encuentro. Finalmente, el equipo que tuvo la cabeza más fría y no perdió el hilo de la disputa fue el que daba un paso más para cumplir sus expectativas de alcanzar la categoría nacional. Hervás estaba en la final, porque fue mejor en la eliminatoria a doble partido, sin más.
Mediodia y calor, mucho calor. Los jugadores iban a sudar, pero parecía no importarles, en su mente estaba la victoria. Antes de que finalizase la final femenina, los jugadores ya estaban en la cancha preparados para ganar. Luis Aragonés:"Las finales no se juegan, se ganan", pues eso.
En este caso, el entrenador no era Zapatones sino una pareja, Alejandro Vega y Chuchi. Durante los calentamientos, las sensaciones que transmitían los equipos eran muy distintas, a Gefiscal Hervás se le veía concentrado, sin embargo, Alcuéscar se parecía a un toro tras salir del burladero, despistados como si la cosa no fuese con ellos. Pero, sí que iba. El primer cornazo de los alcuesqueños se estrello en el larguero. Tras esa embestida, Alcuéscar parecía estar más metida en el partido, jugadas poco elaboradas, directas, disparos que pretendía poner en cuestión a uno de los mejores jugadores del encuentro, David. Un portero que salvo los muebles al equipo azulón que deseaba que finalizase la primera parte porque no encontraba su sitio en el campo. Su preocupación no era acertar, era no fallar.
Descanso. Los bocadillos entre los aficionados de Hervás esperaban ser digeridos de buena forma durante la segunda mitad. En los vestuarios, tensión. "Dais vergüenza", dijo Alejandro Vega. No hace falta describir más. La segunda mitad fue otro partido, cogió la manija del partido Jorge, mereció el MVP, pero la Federación decidió dárselo a un contrario; ¿explicación?, no se.
Balón en largo de David, controla Víctor con el pecho dentro del área se gira y penalti. Gol. "Voy a marcar el segundo" se repetía así mismo Víctor en el banquillo. Asi fue, marco el segundo y Hervás estaba más cerca de su objetivo. El tercer gol en propia confirmaba la superioridad de Hervás. Estaba hecho, si el árbitro no se hubiera inventado una falta que hacía que Alcuéscar tuviese la oportunidad de acercarse por la vía del doble penalti. Tiro dos, metió uno. Aparecieron individualidades, la máquina azulona siempre omnipresente.
Campeones y para celebrarlo cava. El equipo de la falda del Pinajarro era de Nacional B. Misión cumplida por todos los miembros del bloque hervasenses, compañeros y amigos. Dinero y apoyo institucional serán las dos próximas metas, mientras tanto: Enhorabuena.
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